Isack Hadjar conduce su monoplaza de Red Bull Racing durante la carrera en Sepang

Foto: Motorsport.com LATAM

Isack Hadjar llegó a las últimas vueltas del Gran Premio de Bahréin en Malasia con la tercera posición asegurada en el bolsillo. Sin embargo, una caída inexplicable de la batería de su monoplaza de Red Bull Racing lo dejó sin potencia en las rectas durante el esprint final, una circunstancia que le impidió defenderse de los Ferrari de Lewis Hamilton y Charles Leclerc. El piloto francés terminó quinto, a casi cuatro segundos del británico, y calificó la experiencia como "una broma" ante la falta de control sobre su propio coche en el momento decisivo.

El fallo técnico que definió el desenlace

La carrera de Hadjar comenzó con complicaciones inmediatas: salió desde la octava posición de la parrilla tras una penalización de motor y sufrió una salida por la grava en la vuelta de formación sobre asfalto mojado. Una vez iniciada la competencia, aprovechó el rendimiento de los neumáticos intermedios para adelantar a Liam Lawson en la vuelta seis y mantener la cuarta posición bajo la presión constante de Hamilton. Su ascenso al podio se consolidó en la vuelta 50, cuando George Russell se retiró, heredando así el tercer lugar.

La dinámica cambió drásticamente tras la última salida bajo coche de seguridad. En las cuatro vueltas subsiguientes, Hadjar no pudo sostener su posición. Según explicó el propio piloto, el problema no fue de degradación de neumáticos ni de la unidad de potencia en general, sino un problema específico en el chasis relacionado con la gestión de energía. "Algo iba mal, porque no puedo ser ahora un segundo por vuelta más lento. Incluso comparado con los Mercedes, ¿sabes? Todo el fin de semana fuimos más rápidos. Y ahora, en la carrera, no estamos en ninguna parte", lamentó.

"El coche era horrible de conducir"

Hadjar fue explícito sobre las sensaciones dentro del habitáculo. Detrás del coche de seguridad, ya percibía una falta de agarre total. "Se sentía como si siempre estuviera con los mismos neumáticos. Volví con el compuesto de la primera tanda, así que… Es una broma", relató. Pese a que admitió que la situación se estabilizó después de las dos primeras vueltas tras la reanudación y que volvió a tener ritmo, el daño ya estaba hecho en los tramos rectos donde la potencia eléctrica es clave para la defensa.

"Solo en las últimas vueltas, no sé cómo acabamos sin batería. Así que, en las rectas, no puedo defenderme de los Ferrari, así que perdemos el podio por algo tan estúpido".

Los datos de telemetría respaldan su frustración. Durante las 30 vueltas disputadas con bandera verde, Hadjar perdió una media de 0.881 segundos por vuelta respecto a su compañero de equipo, Max Verstappen. El material no menciona una teoría específica sobre la causa de la brecha de rendimiento.

Un día amargo pese al triunfo de Verstappen

El resultado no fue completamente negativo para Red Bull Racing. Max Verstappen logró la primera victoria de la temporada para el equipo, lo que sumado a los diez puntos de Hadjar, permitió a la escudería cerrar la brecha con McLaren en el campeonato de constructores. La diferencia entre ambas escuderías por el tercer puesto se redujo de 76 a 18 puntos de cara a las dos rondas finales.

No obstante, para Hadjar, la alegría colectiva no compensó su individual. "Sí, pero ya sabes, no es un buen día para mí", respondió cuando se le preguntó por el triunfo de su compañero. "Estoy contento por los chicos, pero para mí es un desastre". El piloto francés enfatizó que, de no ser por la pérdida de batería, habría mantenido la tercera posición, un resultado que considera justo dado su ritmo durante el resto del evento.

El material no indica la próxima cita del calendario ni menciona planes de Red Bull para resolver incidencias técnicas. El equipo ya ha iniciado la revisión de los datos para evitar que este tipo de fallos en la gestión de energía se repitan, conscientes de que cada punto es vital en la recta final de la temporada.